La condena

  • Tras su muerte, Dios o el destino la castigó a vagar por la eternidad, buscando a sus hijos. Por eso se aparece por las noches, llorando, y a veces:
  • Se lleva a niños desobedientes.
  • Asusta a los hombres infieles o vagabundos.
  • O simplemente llora desconsoladamente, causando miedo.


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